Con ellos no se debe chantajear

Uno de los pecados más graves consiste en utilizar al niño como arma arrojadiza: “Si te vuelvo a ver con ése, te saco al nene” Para cualquier chico significa una enorme ofensa no ser tratado como persona, sino como una simple pelota en el juego de pimpón de sus padres.
Cuando no sólo el padre custodio sino también el ausente está sinceramente interesado en la educación, surgen con frecuencia cuestiones sobre las que hay que ponerse de acuerdo. Siempre que sea posible y la distancia no lo impida (por ejemplo, si los progenitores viven en ciudades distintas), la ex pareja debería acordar encuentros regulares sin los hijos.
Conviene que estas reuniones no tengan lugar en la anterior vivienda en común, sino en un lugar neutral, como un restaurante o un bar. No siempre tendrán que hablar de algo tan decisivo como la elección del colegio, a veces, sólo se tratará de la normal evolución del chico. Cada padre informará al otro sobre lo que piensa acerca del comportamiento, los logros, deseos y temores del pequeño (¡sin acusar al otro de no educarlo bien!). De esta forma también el padre que no convive con el niño podrá tomar parte en su crianza. Trátese de los deberes, las costumbres televisivas o las pequeñas enfermedades del hijo, cuanto mejor esté informado, mucho más se interesará por su vida y su bienestar.

This entry was posted in Consejos and tagged . Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>